Leo abrió sus ojos, pero sintió que su mundo se venía abajo, todo lo daba vueltas, trato de ponerse de pie, pero se fue de espalda, solo que al caer se cortó sus manos con los vidrios rotos de la botella que la noche anterior y lo destrozó contra la pared.
Tomó la pijama que tenía aún en sus manos y la enredó en ella, volvió a ponerse ese pie y aunque todo su mundo daba vueltas, siguió su camino deteniéndose de las paredes, salió de la casa de Julia y subió al auto, gracias a dios había llamado