Leo fue al hotel recogió todas sus cosas, era hora de volver a su mansión, no se seguiría escondiendo más de Maya, ahora era tiempo de poner las cosas en su lugar, y sacar a Maya de la casa iba a ser la primera.
El auto se estacionó justo en frente de la mansión de Leo, quien observó con atención algunos segundos, se sentía diferente, se veía diferente, ya no era el mismo Leo, no por que no caminara, si no porque ahora venía dispuesto a conquistar el amor de Julia.
—¡Leo!, ¡Leo!, ¿Cuándo regres