Mundo ficciónIniciar sesiónNuestras respiraciones poco a poco se normalizan, amo escuchar su corazón irse calmando, poco a poco. Mis manos recorren su pecho, es como tocar una colcha peluda. Me siento tan segura y protegida en sus brazos. Sin embargo, algo me inquieta e incómoda, extraño a mi otro mate.
—¿Dónde está, Bruce? –pregunto mientras levanto mi cabeza de su pecho y le miro a los ojos.
—Está de viaje, pequeña. Tenía que arreglar algunas cosas de su negocio.
Me angustio, por mi egoísmo he







