Capítulo 29. Migajas.
Esa noche durmieron juntos. Una vez más se amaron antes de caer rendidos y abrazados entre sí como si no quisieran perderse nunca.
Pasaron la noche arrullados como si viviesen en un solo cuerpo, con sus corazones latiendo a un mismo ritmo.
En la mañana se prepararon cada uno en su habitación antes de reunirse de nuevo en el comedor para desayunar.
Sus ánimos parecían renovados al sentarse uno frente al otro. Compartieron miradas cálidas mientras comían, siguiéndose en todo momento.
Dibujaron tí