Marie miró a Edward y vio cómo su mano empezó a temblar debido al comentario de su madre. Sabía que las palabras y todo lo que estaba pasando lo estaban afectando.
-¡Cómo pudiste dejar a un hombre sano por él! ¡Dios! Todos sabemos que él tuvo un hijo, idiota! ¡Mis nietos serán unos idiotas! ¿Es que no piensas? - gritó Leticia sin pensar en sus palabras.
- ¡Ya basta! ¡Cállense! - gritó Marie desesperada mientras veía a Edward a punto de caer en una crisis.
-Si tanto aman a Donattiu, quítenme el