Iván estaba tan complacido observando a su princesa ser la portadora de dolor y muerte, no se parecía en nada a aquella linda chiquilla que llego a sus manos a aprender, ahora era una mujer decidida, fría, sin sentimientos, sin piedad, el odio, el rencor y la venganza estaban inyectados en sus ojos.
Lo que había hecho con Lucca era a su parecer una obra maestra para ser su primera vez, ahora estaba esperando que siga con la mujer que la hizo sufrir, que se adueñó de su novio.
Rubí se acercó a