En la escuela de ballet la profesora Linna denotaba alegría y satisfacción al terminar el ejercicio, pues todos lo hicieron muy bien, se levantó de su sitio diciendo.
—Muy bien, me gustó mucho, muy buena disciplina, más que todo usted chiquilla ehm… ¿Cómo es su nombre?
—Jessa —contesto de inmediato la susodicha con una gran sonrisa en su semblante
—Jessa, que lindo nombre, es la que mejor danza aquí, bien ya terminamos pueden salir jóvenes
Todos salieron del salón, cuando Jessa pasaba despid