—Hola chicos.—Saludó mientras se sentaba en una de las mesas, esperando a que la chica que tenía las dos bandejas repletas de comida listas para servirse, se acercara para poner el desayuno frente a ella.
—Hola, April.—Saludó con entusiasmo la rubia, mientras que el otro lobo levantaba la mano y la saludaba un un ademán, pero se notaba a simple vista que el también estaba emocionado por que llegarán los niños.
—¿Y Abdel?—Preguntó mirando hacia la escalera, las habitaciones de arriba eran inson