Las disculpas de Adam eran totalmente lógicas y sorpresivas, el solo había pensado en lo que había dicho y cuando se quiso retractar ya era demasiado tarde, ella estaba fuera con sus palabras flotando en su mente y muy adolorida por las cosas que un niño de 17 años le había dicho a ella, una mujer de casi treinta. Pero ella entendía perfectamente el trauma que el muchacho tenía, era un horror siquiera pensar en lo que me hicieron pasar durante ese único año para que volviera así de traumado