No podía negar que sentía celos, más por la postura que adoptaba, pero realmente qué podía hacer si quien llevaba ventaja era su hermano, estaban casados, dormían juntos, ya sabía bien que tenían sexo y al final, la mayor parte del tiempo pasaban juntos. Debía resistir la tentación de despotricar en contra de él, pues no era para nada su objetivo, su presencia aquí era seguir convenciendo a la mujer de volver con él.
-¿Y crees que ganará la carrera?- Se atrevió a preguntar el empresario.
Vio a