Mundo ficciónIniciar sesiónSentí que el frío metal de la pistola Beretta me picaba en el muslo. Arlet estaba siendo justificadamente sobreprotector en este momento y me entregó una pistolera y una pistola.
-Estoy aquí, Sasha. No dejaré que nada te suceda- Besó la parte superior de mi cabeza, sosteniendo mi mano en la suya, mientras pasaba su pulgar por mi anillo de bodas.