Capítulo XXXVIII

Ya instalados en el

estudio los principales del equipo, espero pacientemente que me explique lo

ocurrido y donde incurrió el error, ya que mi padre se comunicó con el

desgraciado Mario Cepeda y le informó que tenía a Cali y que atendiendo a su

petición de cambiarla por mí él lo aceptó, éste le dijo que cesaría la cacería

si le daba a "mi Pequeña".

— No entiendo su

proceder, aún no lo asimilo - digo llorando por mi diablilla que todavía duele

en mi pecho y lo hará por mucho.

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