— Por la forma en que Hari no se te despegó en toda la tarde y empezó a nombrarte como papá parece que mi plan fue mucho más efectivo, me parece que he ganado nuestra apuesta, señor yonuncapierdo.
— Tienes razón, la ha calmado más escuchar que todo estaría bien que una montaña de juguetes. — Miró la camioneta, específicamente a Colton abrochando el cinturón de seguridad del asiento infantil en el que Hariadne reposaba dormida luego de jugar hasta el cansancio. — ¿Qué es lo que vas a pedirme?
Kate se lo piensa.
— Solo recuerda que me debes un deseo, por ahora no lo creo necesitar.
— Siempre y cuando no me pidas nada extravagante como siempre.
— ¿Hah? ¿Cuándo te he pedido algo extravagante, Harvey?
Él se encoge de hombros.
— No lo sé, solo estoy diciendo que