¡Zas!
Heaton estrelló su tenedor contra la mesa.
“¿Ustedes dos cómo se atreven a conseguir un certificado de matrimonio sin conocer a los padres de cada uno y sin obtener nuestro permiso de antemano?”.
Heaton se veía serio y furioso mientras miraba a Cherie y a Boyle.
Boyle miró a Heaton y le explicó con calma: “Tío, sobre eso, fue mi idea. Rie no tiene nada que ver con eso”.
Boyle asumió toda la culpa.
Heaton no era un hombre tonto. Él comprendía bien a su hija. Nadie podría obligarla si