Había más de mil quinientas grabaciones de video en total.
El fondo de los videos era siempre el mismo. Todos fueron grabados en medio de la noche.
Boyle estaba sentado frente a su computadora y miró todas y cada una de esas grabaciones de video sin dejar que ningún pequeño detalle se le escapara.
Boyle prestó mucha atención a cada palabra que dijo y a cada reacción que ella hizo en los videos.
Solo la voz agotada y deprimente de ella se podía escuchar a través del video mientras lo grababa