La humillante declaración de Heaton Fudd encendió llamas de rabia en el corazón de Verian Mont. Estando bajo la completa influencia de la rabia, levantó la mano y se acercó al lado izquierdo de su rostro. Sin embargo, el hombre la agarró del brazo en el aire y dijo: "¿La golpiza de anoche no fue suficiente para ti? ¿Pretendes abofetearme de nuevo?”
Los dedos largos y delgados de Heaton Fudd agarraron su brazo con fuerza. Su esbelta muñeca era como una pieza de vidrio a punto de romperse. La hizo