Cuando Porotita Dulce lo escuchó, su delicada mano tocó el brazo derecho de Heaton, frunciendo el ceño mientras preguntaba con cuidado, "Papá, baja a Porotita dulce, Porotita Dulce no quiere que me abraces”.
La pequeña fue tan considerada. Heaton curvó sus labios y la abrazó con su mano izquierda. "Papá puede abrazarte con una mano, está bien”.
Porotita Dulce abrazó el cuello de Heaton y le preguntó, "Papá, ¿Monty ya se ha despertado?".
Heaton miró el dormitorio, colocó su delgado dedo en