—Gracias por esto, Rafa —empezó a llorar. —Me siento pésima, sobre todo por haber pedido la ayuda de Tácio.
—Basta con eso, ya te dije que él es una persona maravillosa, así que no te preocupes por nada. Te ayudaré a arreglar tus cosas.
—No hace falta —respondió. —Yo lo hago.
Kate se levantó de la c