—Pensé que viajaríamos en limusina.
—Lamento que supusieras mal.
—No importa, ojalá que donde vives sea mejor.
—Es humilde. —susurro Emily, con una sonrisa. Al bajarse del taxi y ver el enorme condominio.
—¡¡Guau!! ¡¡Aquí, Vives prima!!
—Si este es un condominio, mi apartamento está arriba.
—Hey portero, sube mis maletas. —eso le molesto a Emily, quien se disculpó con él, aunque él terminó llevándolas.
—No abuses, Jessica, súbela tú misma.
—Por favor prima, ese es su trabajo. Además, tú le dará