Todo estaba oscuro, él encendió unas luces y pasaron por un pasillo pobremente iluminado, salgo por unas lucecillas en el suelo de concreto. Unos pasos más bastaron para que ella se topara con una casa impresionante. Era una especie de escondrijo moderno, de aspecto casi de galería de las grandes ciudades.
El techo era alto, no, altísimos. Plantas flotantes y cuadros de arte abstracto distribuidos por todas las paredes de concreto gris. En el medio, un espacio en el que, al mirar el techo, habí