Al llegar a casa me llevé una gran sorpresa al ver a Lucas con un delantal mientras cocinaba.
—pero.. ¿qué estás haciendo?. —me burlé al verlo moverse de un lado a otro por la cocina.
—acaso... ay, casi me quemo. —se río buscando el otro guante de cocina para tomar la olla. —¿acaso no puedo preparar algo para mi futura esposa?. —se acercó a mi recibiendome con un dulce beso.
—se supone que yo debería recibirte así. —rodeé con mis brazos su cuello besandolo. —pero no negaré que se siente bien ya