72- Mónica
Muy temprano en la mañana recibí una llamada de Jacob Collins, que no nos presentáramos a trabajar, había explotado la bomba y Genoveva culpó a Romina con los medios de comunicación y se estalló la peor fama que puede tener un publicista. Vender nuestro trabajo a la competencia.
Habíamos firmado un contrato de exclusividad con los laboratorios de Jacob Collins y eso me preocupaba, la junta directiva quería la cabeza de Romi.
—¿Estás seguro de que no necesitas nuestra ayuda? —le pregu