Adriana acababa de terminar su actuación, de buen humor, y además, Omar había menospreciado por primera vez a sí mismo frente a ella, indirectamente elogiando a su abuelo, lo que hizo que ella lo mirara con más simpatía.
Se inclinó hacia adelante y le preguntó:
—Tu papá no era bueno, y tu abuelo tampoco, ¿verdad?
Shock.
Omar le lanzó una mirada, claramente no quería hablar al respecto.
Adriana hizo un ruido de desdén,
—¿no es de extrañar?
—¿No es de extrañar qué?
No es de extrañar que no seas