Ciara
Mis manos sudaban exageradamente, estaba más nerviosa que nunca, sería mi primera vez trabajando en una oficina de alto prestigio y no quería arruinarlo. Era como empezar a escalar mi larga caminata hacia mi objetivo, hacia las metas que me propuse hace algunos años y que pensé nunca las lograría.
Poco o nada había sido lo que dormí la noche anterior, después de aquella confesión de Aksel dormí a Elanna y fui a su habitación, incapaz de soltar una palabra y lo único que hice fue lagrime