Capítulo 22
Mantener a Florence entretenida, hasta la hora de la cena, fue como si nada para Colton. Kate se había sentado en la sala, mirando con ojos de adoración. No había mentido cuando dijo que tenía un don con los niños. Leyó sus historias con voces divertidas, que la hacían chillar de risa; jugaba con los camiones y muñecas y pelotas, que empujaba en su dirección, sin siquiera un gruñido. Cuando Kate había calentado la mezcla de pollo y arroz, que Paloma había preparado, Colton recogió a Florence y l