Todo el camino era un calvario para ella, se limitó a ver por la ventana, tratando de calmarse, no era bueno dar sospechas, respiro hondo, seguiría con su papel de esposa amorosa. En ese momento se detuvo el auto, él le ordenó que se bajara, en eso vio al chulo en la puerta, trato de ignorarlo, como si no lo conociera.
—¡Me alegro ver que estás bien!
—No tengo por qué contestarle, yo a usted no lo conozco, por favor diríjase a mi esposo. —todos la quedaron viendo, Aarón le pregunto al chulo a