Punto de vista de Emily
Ni siquiera noté la lluvia empapando mi ropa ni el barro pegándose a mis zapatos. Solo corrí, llorando, jadeando por aire, apenas viendo los charcos frente a mí.
Cada paso sentía como fuego en mis piernas, pero no importaba. Ni siquiera me importaba que casi me hubiera atropellado un coche un par de veces. El dolor en mis piernas no se podía comparar con el dolor en mi corazón.
Solo necesitaba llegar al único lugar en el que podía pensar, el único lugar donde me sentía s