APOLO
Mi erección dolía y todo por Monique, quería estar dentro suyo de todas las formas, aunque era incorrecto. Deseaba probar el fruto prohibido y romper las reglas. Sospechaba que no podría existir arrepentimiento después.
Aunque Monique fuera casada suponía que me lamentaría si no le demostraba lo que podía ofrecerle. Incorrecto o no moría de ganas por darle una noche donde jamás lograra olvidarme. Ella no podía ofrecerme una noche estupenda, en experiencia no llegaba ni a ser una digna comp