La puerta de mi departamento se abre, el caracteristico sonido de las llaves me hace saber que es ella quien entra.
"Hola!"
Me grita desde el recibidor con su alegre voz antes de dejar caer las llaves sobre la mesada de la cocina.
Escucho sus ligeros y pequeños pasos acercandose a mi habitacion antes que toque la puerta con sus nudillos.
"Puedo pasar?"
Me cuestiona.
-Puedes pasar-
Respondo mientras me incorporo para sentarme en la cama.
"Oh permíteme ayudarte!"
Mi vecina deja el canasto de ropa