Mundo de ficçãoIniciar sessãoDe alguna manera las miradas que me dirigían las personas a medida que caminábamos Sigurd y yo al aula de clase pasaron de ser curiosas a casi hostiles en mi mente. No podía estar en paz con la idea de personas que se expresaban de manera tan cruel y egoísta hacia alguien sin conocerla. Además me había quedado claro que las actitudes inmaduras, el chisme y el bullyng no eran exclusivas







