- No amor, no tengo nada que decir.
-Milton si te soy sincera, ya no confío en ti- me miró espantado .
-Tratare de entender que esas, son cosas del embarazo-Volvio a reír, como si lo que yo hubiera dicho fuera un chiste.
-Ok, entonces... Son cosas del embarazo.
Sentí su beso helado en mi mejilla, y eso hizo revotar millones de mariposas en mi estómago.
-Lara, deja de pensar de más, solo métete en la mente que te amo, cómo a nada en este mundo.
-Está bien...
Milton me cargo dentro de sus brazos