Durante dos días, me quedé mirando fijando el Patek Philippe en cada momento libre.
Pensé que siendo un reloj tan valioso, Lucas llamaría de inmediato para preguntarme por él.
Pero para mi sorpresa, pasaron dos días sin recibir su llamada.
¿Acaso no sabía que había dejado su reloj? ¿O tenía tantos relojes de lujo que no le importaba perder uno?
Cerca del fin de la jornada, revisaba el calendario para planear mi trabajo de los próximos días cuando noté que pasado mañana era el cumpleaños de Elena