Pensé para mis adentros que por muy guapo que fuera ese tipo, no podía superar a cierta persona que yo conocía.
Entre risas, le respondí por audio: —¿Te le lanzaste encima? ¿O al menos le pediste su WhatsApp?
Sofía respondió: —¡La verdad no me atreví! Se veía tan elegante y accesible, pero al mismo tiempo imponente... como que ni modo de acercársele...
Me reí para mis adentros.
Y yo que pensaba que solo yo me comportaba así de tímida con Lucas.
Al parecer existía un hombre capaz de intimidar has