Terminé de preparar la leche, ajusté la tapa y empecé a agitarla. Lo miré y dije: —A las preguntas que haces, solo puedo responder así. Si insistes en culparme por no habértelo dicho, no sé cómo explicarlo, pero en aquella situación, no podía decírtelo.
—Además... cuando supe del embarazo, mi salud no estaba bien. Había tomado medicamentos por una enfermedad y los médicos dijeron que no garantizaban la salud del bebé. En ese momento pensé en mantener el embarazo, hacer exámenes más adelante y de