Capítulo 44
Con todas mis fuerzas me contuve para no dejar caer las lágrimas. El dolor más profundo viene muchas veces de quien alguna vez más amamos. La desesperación y el odio ocupaban mi ser, mis dedos temblaban.

Después de un momento, repentinamente me sentí resignada y volteé a mirarlo:

—¿Seguirías aumentando el precio si yo sigo ofertando?

Los ojos de Antonio vacilaron, como si también estuviera sufriendo, y murmuró:

—María, ya basta.

Lo ignoré y, sonriendo, levanté mi paleta:

—¡Quince millones!

En el
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP