Hablé en voz baja, murmurando para mí mismo mientras golpeaba la cama con frustración.
—¿A quién estás insultando tan temprano? —de repente, una voz surgió detrás de mí.
Di un respingo y me giré como si hubiera recibido una descarga eléctrica. Allí estaba Lucas, sentado tranquilamente en un sillón junto a la ventana, como si hubiera estado esperando a que despertara.
Las cortinas seguían cerradas, pero a esta hora —con el sol ya alto— la habitación estaba bastante iluminada.
Noté su expresión fr