Claudia necesitaba realizarse un aborto lo antes posible y extirparse una de las trompas de Falopio.
Esa cirugía era muy dañina para el cuerpo de una mujer.
Si después de la operación no podía recuperarse adecuadamente y encima tenía que ir a la cárcel, su cuerpo definitivamente no lo soportaría, probablemente arrastraría secuelas de por vida.
Por eso transigió, aceptó disculparse públicamente para obtener mi perdón.
Luego los Martínez se esforzaron muchísimo buscando contactos por todos lados.