Lo miré atónita. ¿Era este el tipo de influencia que ejercía alguien en la cúspide del poder y la riqueza?
—Además, tienes belleza, talento y una carrera exitosa. Construiste todo desde cero hasta lograr reconocimiento. No eres inferior a ninguno de estos herederos de segunda o tercera generación.
Lo contemplé muda de asombro, pensando: ¿cómo podía existir alguien tan refinado en este mundo? Cada palabra suya era como una caricia primaveral que llegaba a lo más profundo del alma. Mi corazón se r