―¿En serio? ¿Cómo cambió de actitud tan repentinamente? ―preguntó Sofía sorprendida.
―Ni yo lo sé. Está como loco, nadie entiende lo que piensa. ¿Puedes creer que dice que ayudará a Mariano? Según él lo hace por mí, porque teme que me arrepienta en el futuro. Como si quisiera redimir mis pecados.
―¿Quéee? ―como esperaba, Sofía quedó atónita―. ¿Qué enfermedad tiene? ¿Se volvió loco?
Sonreí, sin palabras para describir la situación.
Después de hablar con Sofía, seguía pensando en la celebración de