Mundo ficciónIniciar sesiónCarlos
Escucho la lluvia caer mientras la oscuridad de la habitación nos rodea. La lámpara de aceite se ha apagado por completo y Luisa duerme a mi lado mientras yacemos desnudos sobre la cama, con nuestros cuerpos juntos y nuestras piernas entrelazadas. Mientras siento su aliento sobre mi brazo que tiene tomado entre sus manos como si no quisiera dejarme ir, y yo sólo sonrío como un idiota después de lo que pasó.







