Mundo de ficçãoIniciar sessão— ¡Eralet! —Gritó el Comandante Atleramni con vos fúrica.
Ivan no podía sino obedecer y acercarse a donde él estaba. Se sentía realmente mal, no había dormido en varios días y tenía que tener un rendimiento semejante e incluso superior al que daba cuando estaba bien descansado, cosa muy difícil.
Investigar sobre esos idiotas era tan complicado...
Si bien tenía información de las







