Dante, se había puesto pálido, mirándola fijamente sin creer lo que había escuchado. Ella estaba embarazada de él, tenía un bebé en sus entrañas. Él no quería dejarla embarazada, era peligroso para ella, ella podría morir por ese bebé. Eli miraba a Dante con preocupación, se había quedado callado, sin pronunciar palabra y tenía un miedo horrible.
—Dante, dime algo. — susurró ella, con la voz rota. —Sé que ésto no lo buscábamos, pero es inocente en todo ésto.
Dante se levantó, dejando caer sil