Gastón estuvo apostando toda la noche del 1 de enero en una mesa redonda en la que se encontraban políticos y aristócratas de la ciudad, que habían traído desde Estados Unidos, un interesante juego de naipes llamado póker; juego que Gastón había empezado a jugar desde que llegó a Santiago, llegando a apostar grandes sumas de dinero, que a veces perdía y otras recuperaba; si no fuera por los constantes créditos de su madre, Gastón estaría prácticamente en la calle, y si Dafne no fuera de una fam