Alena
—Hola, papá —lo saludo por teléfono a la mañana siguiente, fuera de la habitación de Asher—. ¿Cómo está mamá?
—Acaba de dar a luz hace unos minutos.
Jadeé, emocionada.
—¿De verdad?
—Sí —confirmó papá—. Ahora tienes un hermano menor.
—No puedo esperar para verlo.
—¿Y Asher? —preguntó papá—. ¿Cómo está?
En realidad, fue papá quien me convenció de dejar el hospital y quedarme al lado de Asher anoche.
Yo dudaba. No quería irme hasta que los amigos de mamá —la señorita Micheal, el tío Fredinar