LUCA MAGNANI
Antes de que pudiera contestar, Carla entró aprovechando que estaba completamente paralizado.
—¿Qué haces aquí? ¿Cómo me encontraste? —pregunté angustiado. No tenía ni siquiera para ofrecerle un vaso de agua. Cuando me di cuenta ya se había sentado en el pequeño comedor.
—Bueno, no fue difícil dar con el paradero de Luca Magnani. Tu apellido te precede y te seguirá por siempre —contestó con una sonrisa tímida y las manos en su regazo. Sus ojos expresaban algo que no lograba compr