Capítulo 49: Ella está viva.
Clara se acercó lentamente, cada paso que daba resaltaba su peligrosidad. Parecía una serpiente deslizándose, lista para atacar a su presa. La luz dibujaba sobre ella una especie de halo macabro.
Después de jurar decir solo la verdad y nada más que la verdad, se sentó sobre la silla dispuesta para los testigos y miró hacia el frente, con una sonrisa maliciosa.
—Señorita Kistong ¿Conoce usted al señor Carter Hall? —comenzó interrogando el fiscal.
—Lo conozco, hemos sido amantes por más de di