Capítulo 47: Testimonio Lapidario.
Ella se alejó lentamente, sus manos aún permanecían en su pecho, como si intentara sellar aquellas palabras en su corazón. Carter la miró, sus ojos brillantes de gratitud y una sombra de miedo que aún persistía en ellos.
El abogado, ahora con sus papeles recogidos y metidos en su maletín de cuero, se volvió hacia ellos una vez más.
—Voy a necesitar todos los detalles Carter, no importa cuán pequeños o insignificantes creas que sean. Un detalle minúsculo podría ser la diferencia entre una pena