La misma mañana
Miami
Tamara
Pensé que con un aliado como Ben las cosas serían más fáciles, pero cada vez la velada se complicó, al punto que soporté unas cuantas bofetadas de la mosquita muerta de Lourdes, aunque no acabo allí mi mala fortuna, porque mi querido esposo me abandonó en plena fiesta, sin más remedio toda la noche estuve vociferando con impotencia, con rabia, esperando que se digne en aparecer por el departamento, inclusive creí que estaba arrepentido por su desplante, que aparecer