Sofía.
Con el movimiento del carruaje no tardo en quedarme dormida sin importar lo mucho que luche por mantenerme consciente asta que William me despierta moviéndome suavemente por el hombro, abro los ojos con sorpresa y lo miro directamente al rostro que me esta sonriendo de forma dulce.
-lo siento por despertarte pero ya llegamos.
Miro por la ventanilla, la noche ya a caído y estamos entrando a un pueblo que se mira más sencillo y calmado, miro con una sonrisa las lindas casitas y las pers