POV de Elena
Estaba temblando. No de frío, sino por la forma en que Marcus me miraba, como si fuera algo que finalmente había decidido devorar después de meses de contención.
Mis muñecas seguían inmovilizadas por encima de mi cabeza en una de sus grandes manos, la otra apoyada junto a mi cara, atrapándome contra el colchón. Su peso me presionaba lo justo para que pudiera sentir cada centímetro duro de él a través de los jeans, frotándose en círculos lentos y del